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Hasta hace poco, la lipoescultura era un procedimiento exclusivamente quirúrgico que consistía en licuar la grasa para facilitar su posterior extracción mediante cánulas. La lipoescultura o hidrolipoclasia ultrasónica es una técnica en la que es posible tratar la celulitis, eliminar los acúmulos grasos y moldear el contorno, sin los inconvenientes de una intervención quirúrgica.
¿Qué quiere decir Hidrolipoclasia ultrasónica?
En griego, hidro quiere decir agua; lipo es grasa y clasia significa "romper" o "estallar". Es decir, a través del agua, el ultrasonido logra producir un "estallido" de las células grasas. Una vez "rotas" el cuerpo las elimina naturalmente.
La hidrolipoclasia ultrasónica se basa en un principio físico que es la capacidad que tiene el ultrasonido de difundir en agua. Al infiltrar "los rollitos" con agua o solución fisiológica estéril, el ultrasonido produce algo que se llama "cavitación", que viene a ser algo así como un "estallido" de la grasa. Esta grasa que acaba de "estallar" entra en el corriente linfático o sanguíneo y se elimina con la orina.
Todas las células grasas tienen "receptores", pero hay dos que se distinguen: los Alfa-2 y los Beta. Los hombres producen más receptores Beta que Alfa, mientras que las mujeres producen más receptores Alfa que Beta. La principal diferencia es que los receptores Alfa movilizan la grasa, mientras que los Beta no. Las mujeres tienen el 80% de los receptores Alfa localizados en la zona de las caderas, los muslos, glúteos y las chaparreras. Allí los hombres tienen receptores Beta, por lo tanto no movilizan grasa hacia estas zonas. Esta es la razón por la cual las mujeres se ensanchan más de las caderas y chaparreras y los hombres no.
ULTRASONIDO: El ultrasonido, al igual que el sonido, son ondas vibratorias de distintas frecuencias que se propagan a través del aire. Cuando esta frecuencia alcanza los 20.000 ciclos por segundo podemos decir que estamos hablando de ultrasonido. Cabe destacar que esta frecuencia escapa al nivel audible del ser humano.
Existen distintos tipos de aparatos de ultrasonido, en estética el más utilizado es el de tres megaherts, este actúa a nivel del tejido conjuntivo y adiposo. Su acción produce cambios térmicos, mecánicos y químicos en la zona de aplicación.
Al aplicar las ondas de ultrasonido, se produce sobre la zona a tratar un incremento de la temperatura, este calor genera un aumento de la circulación sanguínea local. La acción mecánica se produce cuando las partículas oscilantes a muy alta frecuencia generan una liberación de las adherencias de fibrosis, la muy conocida piel de naranja.
La acción química es porque permite una mayor activación de las moléculas de oxígeno, generando un incremento de la oxidación de las grasas, produciendo una mayor liberación de energía, lo que implica un aumento considerable de la temperatura. Es altamente indicado para casos de celulitis, facilita una mejor oxigenación de los tejidos, favorece la reducción de obesidad localizada y ayuda en la modelación corporal. Además actúa produciendo un mayor drenaje circulatorio y una disminución de los edemas regionales.
Con respecto a su aplicación, el ultrasonido se utiliza en combinación con un gel, éste último favorece la absorción, ya que genera una superficie uniforme entre el cabezal del aparato de ultrasonido y la zona a aplicar, impidiendo que exista una capa de aire entre la zona a tratar y el elemento emisor. Su aplicación es en forma circular, y la superficie a tratar debe ser en círculos no mayores a 10 cm2.
Una vez realizada la hidrolipoclasia tradicional, en la cual se infiltra la zona a tratar, se aplica el ultrasonido por un tiempo de 20 minutos. Una vez terminada la aplicación del ultrasonido, queda el área tratada un poco inflamada por el liquido pero éste será eliminado naturalmente en unas 48 horas por la orina.
Las sesiones se realizan una vez por semana o cada diez días. Los resultados son inmediatos pero variables de persona a persona. Algunas mujeres notan una reducción de hasta dos tallas en dos o tres sesiones solamente, pero algunas tardan un poco más.
Los efectos colaterales o secundarios a una hidrolipoclasia son locales, ya que puede haber presencia de hematomas o moretones por el líquido infiltrado, los cuales tienden a desaparecer en 8 a 10 días sin ninguna otra molestia. Así mismo, habrá más producción de orina y se debe recomendar tomar más agua para facilitar la eliminación de las toxinas que se disolvieron de la grasa.
Es absolutamente indispensable que sea realizado en consultorio y con un medico bien capacitado en la técnica de aplicación para evitar errores y efectos indeseables.
Hoy en día se conoce una amplia gama de técnicas para solucionar el problema de una mujer con celulitis o acumulos grasos indeseables sin necesidad de recurrir al bisturí.
La hidrolipoclasia ultrasónica no debe utilizarse para bajar de peso; es indispensable que el paciente tenga una dieta balanceada, realice ejercicio regularmente y este muy cerca de su peso saludable. Este tratamiento es efectivo como coadyuvante de los pacientes que ya comenzaron un programa de reducción de peso y que a pesar del ejercicio, hay algunas zonas que no logran reducir en medidas. La cantidad de sesiones depende de la zona a tratar y es específico en cada caso. 6 a 10 sesiones deberían ser suficientes para terminar el tratamiento. El efecto es duradero. Y de cualquier forma, se puede hacer un mantenimiento mensual con técnicas alternativas.
VENTAJAS
RESULTADOS
Al finalizar el tratamiento se nota una discreta disminución de volumen. La pérdida de centímetros se observa a medida que la grasa destruida va siendo eliminada por el organismo vía sistema linfático.
En una sesión se obtiene una reducción de hasta 3 cm de contorno como media.
CONTRAINDICACIONES